Jordi Savall en Artà

24-12-2008, Per jmfiol

El próximo 10 d enero, finaliza en Artà la XX edición del Festival Antoni Lliteres y éste lo hace con su concierto más esperado: el del afamado Jordi Savall, el cual estará acompañado por su hijo Ferrán y el conocido percusionista Pedro Estevan.

Si se fijan ustedes, esta edición del Festival Antoni Lliteres ha cambiado totalmente su formato ya que normalmente sus conciertos se celebraban en los meses de estío, y ahora, en esta edición con una efeméride tan señalada, los organizadores del evento decidieron (con mucho acierto) alargar la edición y además incluir muchos más conciertos en diferentes lugares, como casales históricos de la bonita localidad de Artà o en la pequeña Colonia de Sant Pere.

La verdad es que casi no hace falta que les hable de Jordi Savall, ya que él y su ya popular viola de gamba, son conocidos por casi todos los rincones del mundo. En su haber tiene numerosísimas distinciones de las cuales destaco el Officier de l’Ordre des Arts et Lettres”, la “Creu de Sant Jordi” o su premio César a la mejor banda sonora por su participación histórica en la película “Tous les matins du monde” de Alain Corneau. Por lo tanto es de admirar todo lo que ha conseguido una persona como ella, la cual ha destacado por su revitalización de la música antigua (tarea nada sencilla) o por traer hasta nosotros la música tradicional de países no pertenecientes al mundo occidental. Además, si usted es seguidor o conocedor de este artista seguramente sabrá que él suele ser un visitante habitual de la isla de Mallorca ya que casi cada año nos suele deleitar con una de esas veladas que siempre podemos cualificar de inolvidables por la fuerza y la pasión que contienen.

El ballet de Trencanous, torna a casa per Nadal

16-12-2008, Per Marisa Morant

Quan a la majoria de les principals ciutats d’Europa ja tenen en cartell, o en propera programació, The Nutcracker –el Ballet de Bolshoi, el British Royal Ballet o el Danish Royal Ballet el representen al llarga de desembre i gener-, a Palma i Maó, salvant les distàncies, gaudirem de Trencanous a càrrec del Ballet de Moscou. Serà els propers 2 i 3 de desembre, al teatre Principal de Maó i l’Auditòrium de Palma, respectivament.
És, doncs, una ocasió irrefutable per inculcar als infants l’afició per la dansa i no tan sols els que estudien a les nombroses acadèmies de ballet de l’illa. Com que, a totes dues bandes, la primera representació és a les 19 h, els que no puguin quadrar l’horari, poden optar per El llac dels cignes, que s’escenifica tres hores més tard.
Quant a les funcions de Palma, l’espectador a més de veure l’elenc de ballarins formats en la sempre eficaç i prestigiosa escola russa, a l’entreacte, la cafeteria del teatre roman oberta, a la barra de la qual sengles glaçoneres plenes de botelles amb cava. Doncs, Molts d’anys!

TORINO: EL TEATRO REGIO Y PUCCINI

9-12-2008, Per Armando García Picó

 

 

He sido invitado a asistir a la inauguración de la Temporada de Ópera del Teatro Regio de Turín donde a partir del próximo día 10 y hasta el domingo 21 van a darse nueve funciones de un título no excesivamente popular pero sí de mucho impacto dentro del repertorio lírico francés. Me refiero a la ópera Tahïs de Jules Massenet con un reparto excepcional encabezado por la hoy eminente soprano Brabara Frittoli, Giananadrea Noseda al podio y Stefano Poda director escénico de toda la producción y al que debo agradecer tan atractiva invitación. Poda, si lo recuerdan, trabajó varios años en el principal de Palma donde dejó marcado recuerdo bueno, regular o notan bueno pero nunca para olvidar. Si tengo posibilidad de asistir dejo para después la ocasión de comentar el evento. No obstante quisiera ahora hablar del Teatro Regio de Torino, uno de los coliseos más importantes de Italia, donde siempre han actuado los más famosos divos no sólo italianos sino internacionales y donde autores famosos eligieron su prestigioso escenario para presentar al mundo algunas de sus producciones. De todos ellos cabe destacar a Giacomo Puccini que, al temer la feroz crítica milanesa, desvió de La Scala al Regio el estreno de su Manon Lescaut con tanto suceso que aquel público se convirtió en fiel seguidor suyo hasta el punto que el eminente autor volvió a repetir al Regio para recibir La Bohême, quizás la ópera más popular y representada de su extenso elenco operístico. Teatro pues de rancio abolengo y de glorioso historial que honra a Turín, la Torino que por un espacio de tiempo fue capital de Italia y en cuyo parlamento ocupó un escaño el no menos popular y glorioso Giuseppe Verdi.

MENORCA Y LA CULTURA

9-12-2008, Per Armando García Picó

 

 

No cabe duda de que Menorca es de entre las islas que forman esta Comunidad (?) la más avanzada en el terreno cultural. Ibiza es, sobre todo, un espejismo de su locura agosteña y de algunos de los VIP y de la aristocracia que se jactan de pasar el verano en sus playas y frecuentan sus frenéticas discotecas. Extraño es el caso de Formentera, auténtico rendez-vous de los hippys europeos. Mallorca, por otro lado, es ese eterno mirarse el propio ombligo al son de esa frase tan nuestra y de dudosa fortuna; “no hi ha com Mallorca”, que certifica nuestra creencia de considerarnos el paraíso del mundo cuando los paraísos dejaron de existir en los lejanos tiempos de Adán, haciendo gala además de un desinterés total hacia todo lo que no sea mercantilismo de dudosa especie.

Menorca, sin embargo, es otra cosa fascinante para mí, admirador de sus gentes educadísimas, tan pendientes siempre de cualquier inquietud de tipo cultural. Viene todo ello a cuento ahora, a las puertas de iniciarse la enésima temporada lírica que con tanto éxito y acierto organizan els Amics de l’Òpera de Maó a mitad del mes en curso y que va a subir al escenario del maravilloso Teatro Principal de aquella ciudad. Cuando uno piensa que una población de menos habitantes que Manacor o Inca da cabida durante el año a dos ciclos operísticos con tres funciones por título no puede por menos que sentir envidia, todo lo sana que se quiera pero envidia lisa y llanamente. Nosotros –Palma- con nuestros cuatrocientos mil habitantes ni tan siquiera nos lo soñamos. Ahora es La Bohême, después o antes será Mozart o Verdi o Gounod. Demasiado hermoso para ser verdad y sin embargo lo es … para los menorquines.

 

ESA OBRA NO QUEREMOS ESTRENARLA

24-11-2008, Per Ferran Pereyra

         ¿Qué ha pasado con el Encontre Internacional de Compositors? ¿Dónde está aquel referente a nivel nacional que precisamente en Mallorca marcaba un punto diferencial en la programación? ¿Por qué una de las citas más destacables del calendario concertístico de la música contemporánea se ha desvanecido en la inmensidad del tiempo en vez de presentar su programa continuado y compacto?

         Cuando nos disponemos al inicio de una ‘incierta’ y mermada, a juzgar al menos por el programa presentado, nueva edición que nos deja en puertas de lo que tendría que suponer la celebración de su trigésimo aniversario, cabe reflexionar sobre el futuro del Festival.

Un encuentro que nos ha mostrado siempre la cara más actual y atrevida de la composición musical y que ha servido de apoyo de incalculable valor para nuestros creadores -siempre con dificultad máxima para estrenar sus trabajos-, que ha visto como grandes de la talla de Tomas Marco, Leo Brouwer, Fátima Miranda, Eduardo Polonio, Cristobal Halffter, Luca Lombardi o Llorenç Barber entre tantísimos otros, han dejado su impronta al lado de nuestros Xavier Cabonell, Josep Prohens, Bartomeu Artigues o Javier Pérez de Arévalo –que no se me molesten los ausentes, es única y exclusivamente cuestión de espacio-, parece haber perdido mucho más fuelle que el permisible.

El Encontre Internacional de Compositors, pese a su propuesta arriesgada y exigente tenía un cuerpo, una presencia, un prestigio, amén de que el público respondiera con timidez y, en muchas ocasiones es cierto, insuficiencia; pero son los costes de la música contemporánea y una educación exigua. Ahora, parece estar pagando el precio de no haber sabido o podido adaptarse a los tiempos aunque, tal vez, también la excesiva dependencia de un presupuesto institucional ha ayudado a ello.

Ese compromiso adquirido en julio de 1980 con su primera edición, exige un mayor propósito, una mayor consideración consigo mismo de lo que presenta en la actualidad, con el fin de no acabar dejando huérfana a la creación musical contemporánea de uno de sus máximos estandartes.

En caso contrario, deberán ir pensado nuestros compositores en plasmar en sus partituras un último réquiem. Y, perdónenme señores creadores, esa obra no queremos estrenarla.

Festival de Música de Bunyola

10-11-2008, Per jmfiol

El 5 de noviembre empezó en Bunyola, la edición XXIV del festival de música de esta localidad mallorquina. Tal vez muchos de ustedes habían leído, durante estos últimos meses, que el Festival de Música se había dejado sin efecto, pero no era así. Lo que en realidad sucedió es que hace unos dos meses el Ayuntamiento de Bunyola decidió (con unas formas, al parecer, inadecuadas) cesar a Tomeu Quetglas, el cual había ejercido como director artístico del Festival desde sus inicios. A partir de allí surgieron movimientos en pro de Quetglas los cuales afirmaban que el Festival se había suprimido. Yo no entraré a valorar si la decisión del Consistorio Municipal fue la adecuada, pero lo que está claro es que la cultura está por encima de las personas individuales y una localidad como Bunyola necesita que se siga celebrando un Festival de esta talla, el cual es un referente del otoño balear.

Si analizamos el Festival artísticamente, el de este año me parece sumamente interesante. El primer concierto ya fue espectacular. El gran pianista israelí Ilan Rogoff era el encargado de inaugurar esta cita y la gente respondió acudiendo en masa al Centro de Cultura de la villa mallorquina; casi unas 150 personas disfrutaron del aclamado pianista. También está prevista la actuación de artistas de talla, como el pianista Andreu Riera, el gran clavecinista gallego Diego Ares (que vuelve a Mallorca después de su triunfal paso por el ciclo Pianino de Valldemossa el pasado mes de junio), o el gran guitarrista chileno Carlos Pérez. Además, habrá un Festival Joven de músicos intérpretes que tendrán una oportunidad para demostrar sus dotes musicales.

En definitiva, a mí personalmente me atrae más el programa de este año que los anteriores y ello por varios motivos: primero, porque se le da más la oportunidad a artistas locales; segundo, porque muchos de ellos son muy jóvenes y necesitan de oportunidades de este calibre; tercero, porque para este elenco de artistas se ha requerido una tercera parte del presupuesto respecto al año anterior, y, cuarto, (y tal vez lo más interesante para el público) es que los conciertos son gratuitos.

Temporadas de ópera

10-11-2008, Per Armando García Picó

Vuelve (ha vuelto ya) la compañía búlgara de ópera del Teatro de Varna al Auditórium de Palma que el amigo Ferragut nos trae cada noviembre y lo primero que se me ocurre al comentarla es preguntarme si el aficionado gusta realmente de estas temporadas. Me refiero al aficionado de pro al que opino que más bien desagradan ya que se nutre éste y siente pasión por el divismo. Los cantantes de esas compañías carecen, en general, de hermosas voces (ni hablar de voces latinas que son bellas por antonomasia) y con una preparación musical más o menos sólida pero sí suficiente se ven arropados por discretas masas corales y conjuntos orquestales con los que no suelen producirse inesperadas sorpresas y sí regulares resultados escénicos. ¿Dónde está pues el lado positivo de estas temporadas? Sencillamente en el repertorio elegido sería la respuesta ya que el público de todo el mundo quiere siempre volver a escuchar Tosca y Carmen o la sempiterna Traviata. Se está intentando hoy en día imponer títulos extraños de los que el público suele casi siempre emigrar; tetaros como el Real o el Liceo van abundando en ellos cuando el aficionado desea volver a “su” Aida o su Bohême. No soy un inmovilista y sé que hay que ofrecer títulos nuevos poco trillados por el uso constante pero sin olvidarse nunca de que el repertorio grande debiera ser siempre la base de cualquier temporada lírica. Nuestro Teatre Principal va consiguiendo últimamente combinar ambas tendencias pero éste será otro tema que intentaré tratar en un cercanísimo futuro. Ni más ni menos que establecer una civilizada confrontación entre las temporadas líricas de los dos primeros coliseos palmesanos.

Veinticinco años

5-11-2008, Per Armando García Picó

Cuando en 1983, Serafín Guiscafré –entonces director del Teatre Principal- con el apoyo de Sylvia Corbacho y del maestro Rafael Nadal, anunciaba la idea de crear un coro lírico titular del teatro que regentaba, nadie podía imaginar que esa formación en ciernes iba a cumplir veinticinco años de existencia con un bagaje a sus espaldas de gran parte del repertorio operístico y zarzuelístico que puede abarcar casi todo el Puccini, mucho Verdi y repertorio belcantista y verista amén de incursiones en el romanticismo francés así como, en menor grado, en el género de la zarzuela española. Se solicitó la colaboración de la soprano Paula Rosselló (insisto, Paula) y se salvaron muchos “problemas” típicos del mundo musical y muy especialmente lírico. Xisco Bonnín (el hoy apreciado maestro) tomó las riendas del coro y trabajando duro pero con gran cariño y dedicación fue levantándolo hasta llevarle a lo que es hoy: uno de los mejores coros líricos de España. Ahora, en sus veinticinco años de existencia ese coro y su director pueden enorgullecerse  de lo mucho conseguido en su itinerario de coro “di palcoscenico”. Felicidades pues a todos los componentes del Coro y a su director Bonnín. Los mejores deseos para el futuro y un modesto pero firme toque de atención a las instituciones a fin de que lo que hoy es brillante realidad no decaiga por inercia o por inconfesables motivos que los amantes de la cultura nunca entenderemos.

Què més cal deMostrar?

4-11-2008, Per Javier Matesanz

Poques setmanes després de la Mostra Nacional Alternativa de Teatre i de Dansa celebrada a Palma em tortura de bell nou una curolla que em persegueix des de fa ja un bon grapat d’anys de frustració. De manera que vaig a compartir-ho, a veure si així pateixo menys o en trobem una solució entre tots.

Les Illes venen reivindicant i demostrant des de fa anys que estan capacitades per albergar qualsevol tipus d’esdeveniment. Tenim infraestructures (hoteleres i culturals), un clima immillorable i promotors culturals d’acreditada experiència i competència. S’han fet moltes coses i s’han fet bé, però mai no han tingut continuïtat. Festivals de jazz, de teatre, de dansa i fins i tot de cine, tot i que aquest mai no va acabar d’enlairar-se. Però les coses no germinen. I de qui és la responsabilitat és una qüestió que no tractaré aquí. Només la vull posar sobre la taula i que cadascú pensi. I si escau, que actuï. Perquè el buit clama el cel. Millors condicions no es poden tenir. Com era allò de “Ho tenim tot per a aconseguir-ho tot”. Potser és que no volem tenir-ho? És que no sabem fer-ho? No, això segur que no és, perquè els exemples efímers o puntuals continuen succeint-se amb èxit d’organització i de públic. Basta mirar els darrers tres mesos només parlant de teatre i de dansa. La Fira de Manacor, la de Vilafranca i la Mostra Alternativa de Palma. Tres esdeveniment seguits que han omplert platees i carrers. A la Part Forana i a Palma. Què passa doncs? A què esperem per tenir, i ja em perdonaran la comparació, el nostre propi Tàrrega. Balears, Mallorca i Palma s’ho mereixen i podrien assumir-ho. Perquè sí, poden semblar molts de doblers els necessaris per fer-ho, però aquestes quantitats resultarien ridícules comparades amb les que omplen a diari les pàgines dels diaris, els redits o les destinacions de les quals no són precisament per sentir-se satisfets.

Javier Matesanz

La vertiente soprano de Barbara Hendricks

4-11-2008, Per Armando García Picó

No puedo hablar sobre la vertiente jazzística de Barbara Hendricks, hoy actualidad mallorquina. No soy absolutamente competente en tan interesante materia. Por suerte, mi compañero Ferran Pereyra, excelente especialista en ella, nos deleitará con sus opiniones. Se me pide, sin embargo, que hable de Barbara Hendricks en su faceta de gran soprano triunfadora en los más renombrados teatros líricos del mundo e inicialmente pienso que el universo operístico –contrariamente a lo que mucha gente opina– tiene muy poco de bucólico y sí mucho de competitivo y visceral. Digo esto porque quiero aclarar que no soy un gran fan de la Hendrick a la que he visto y he escuchado cantando Mozart (su especialidad) y más bien poco del resto. El legendario maestro Toscanini cuando audicionaba a algún cantante que iniciaba con Mozart, seguía con Mozart y otros grandes autores eludiendo, por ejemplo, a Verdi, le miraba extrañado inquiriéndole qué pretendía esconderle al no atacar el repertorio clásico italiano.

 Quizás, con todas las distancias y el respeto oportuno, me ocurra como al célebre maestro. Me hago la pregunta: ¿es realmente Barbara Hendricks una diva de ópera? Se me dirá que ya no existen divas a la antigua usanza porque ¿creen ustedes que la Hendricks tiene algo que ver con Tebaldi, Callas o Caballé? Cierto que éstas pasaron ya y por desgracia, no volverán. Desearía que quien lo estime oportuno, establezca un intercambio de opiniones al respecto. Yo, ni estoy ni pretendo estar en posesión de la verdad.